La Secretaría de Extensión y Relaciones Institucionales de la Universidad Provincial de Córdoba invita a participar de Cultivar el papel, un ciclo de conversatorios destinado a descubrir el oficio milenario del papel hecho a mano.
El ciclo se encuentra disponible en el canal de Youtube de la UPC, y contará con una serie de entrevistas a productores, maestros papeleros y artistas vinculados al oficio del papel hecho a mano para introducirnos a la producción artesanal del papel de fibras naturales.
La propuesta se enmarca en las acciones que se generan desde el Molino de Papel UPC, con la intención de acercar las voces y los rostros de los actuales portadores y protagonistas de este oficio tan noble como milenario en estos tiempos donde las fronteras se han cerrado por la pandemia del COVID-19.
Se trata del primer proyecto de este tipo y envergadura en el ámbito universitario y conjugará tres saberes: el de producción, educación responsable y sustentable de una universidad pública y gratuita, el de la construcción no convencional que llevaron a cabo los jóvenes de barrio Muller, y el saber popular del maestro papelero que acompañó la realización del molino.
Este cruce de saberes promete un gran desafío, así como un nuevo espacio de diálogo y articulación de experiencias hacia el crecimiento de nuestra cultura local.
Hay archivos y bibliotecas que tienen auténticas joyas históricas. Documentos que destacan sobre el resto de la colección tanto por su historia como por la dedicación y belleza caligráfica y de sus ilustraciones. Estamos hablando de los manuscritos medievales. Manuscritos escritos sobre pergamino donde hasta el más mínimo detalle contaba con un papel protagonista. CONTINUAR LEYENDO EN: comunidadbaratz
Los libros ocupan un lugar muy especial en la historia. Presentes desde la antigüedad, su contenido nos ofrece una mirada al pasado, ya sea a través de crónicas de eventos actuales, documentos de figuras históricas o simplemente contando historias. Sin embargo, lo que encontramos entre sus páginas no es lo único que puede ofrecernos una lección de historia. De hecho, examinar a los libros como objetos en sí mismos puede ser igualmente esclarecedor.
Anecdotario bibliotecario Anecdotario bibliotecario es una sección de Universo Abierto donde recogemos anécdotas que sabemos o nos han contado en relación con la profesión, sin otro ánimo que entretener. Por supuesto que en la mayoría de los casos intentaremos mantener el anonimato. Si tienes una anécdota y quieres contárnosla lo puedes hacer en la sección de comentarios de este post. Luego la valoramos y la ponemos en el post. FUENTE: universoabierto
Este es un resumen de algunos de los hechos más relevantes registrados en la Academia a lo largo de trescientos años.
Los acontecimientos están ordenados por siglos, desde el xviii hasta el xxi, y, dentro de cada centuria, por años. Las fuentes principales de esta síntesis cronológica son la Historia de la Real Academia Española, de Alonso Zamora Vicente (1999, 2015); La Real Academia Española. Vida e historia(2014), de Víctor García de la Concha, y los distintos estatutos y publicaciones de la corporación.
Coloquio Argentino de Estudios sobre el Libro y la Edición
ISSN 2314-2995
La organización de un primer coloquio argentino dedicado a estudios sobre el libro y la edición decanta del cruce de proyectos entre algunos de los ya muchos investigadores argentinos de diversas disciplinas que hemos venido confluyendo en esta área del saber. Lentamente y con cierto retraso en comparación con los avances realizados en otros países como Francia o Brasil, en nuestro país han aparecido trabajos que permiten tanto vislumbrar la profundización de las historias de la edición en la Argentina como la contribución desde Argentina para temas internacionales y problemas teóricos de proyección general. Es hora pues de generar espacios específicos (instituciones, revistas, eventos, recursos de diversa índole, etc.) para calibrar enfoques, temas, problemas y dilemas que contribuyan a optimizar la calidad académica e intelectual de los investigadores de diversa raigambre disciplinar que abordan las múltiples realidades generadas por el mundo del libro y la edición. Creemos que Argentina aparece en esta hora no sólo como un tema en sí sino también como un nuevo espacio para atraer el diálogo con colegas de otras latitudes y temáticas diversas por sus orígenes de producción o temas de investigación. Estamos convencidos de que este Primer Coloquio marcará un umbral para la diferenciación y el reconocimiento de una esfera dinámica de renovación académica e intelectual.
Muchos bibliófilos admiten experimentar un goce íntimo y voluptuoso del contacto con sus libros. Quizá por esta razón los dueños de bibliotecas notables suelen mostrarse refractarios a exhibir sus colecciones privadas ante extraños y, más aún, a permitir que sean fotografiadas.
Así, muchas de las grandes bibliotecas particulares crecen, ocultas e insospechadas, en casas y departamentos donde llevan una vida secreta junto con sus dueños.
Algunos de ellos son representantes del mundo de la cultura -como escritores o académicos-; otros, personas anónimas que cultivan su afición libresca en forma paralela a otras profesiones.
Según los propios coleccionistas, es posible establecer una distinción básica entre los bibliófilos: aquellos para quienes sus bibliotecas de consulta permanente constituyen un instrumento de trabajo; y los otros que se limitan a disfrutar del goce estético que depara la cercanía con los libros por su belleza, antigüedad o rareza. Los coleccionistas coinciden en que las buenas bibliotecas son un "reflejo de sus dueños" y en que el valor de las colecciones reside en su "unidad". Preocupados por el destino de sus esfuerzos de tantos años, los desvela la probabilidad de que sus bibliotecas terminen desguazadas en una casa de remates.
Un lugar de información y estudio del libro antiguo
Créditos
Autor principal: Carlos Fernández Lugar de edición: Madrid, Valladolid Editor: Carlos Fernández Fecha de edición: 2008- ISSN 2255-5544 Título clave: Marcas tipográficas
A muchos sonará extraño, pero como todo en esta vida tiene un ciclo, los libros no son la excepción, alguna vez se han preguntado ¿cuál es el ciclo de vida del libro en una biblioteca? Cualquiera pensará que se selecciona, se adquiere, se procesa y se presta a los usuarios y a la larga el impostergable descarte; sin embargo, la vida de un libro en una biblioteca es mucho más compleja que eso.
Precisamente Above_an_F, un bibliotecario (o bibliotecaria, realmente no lo se) y usuario (o usuaria) de Reddit, publicó hace algunas semanas un artículo por demás interesante sobre el ciclo de vida del un libro en una biblioteca. No pretendo detenerme en cada etapa del mismo pues vale más que vayan a leer el artículo completo, pero sí hay algunas bastante “poéticas” y no puedo resistirme a compartirlas en este espacio:
Etapa 1. Matrimonio: el libro llega a la biblioteca y después de la catalogación, clasificación y proceso técnico, finalmente es lanzado de lleno a la biblioteca.
Etapa 2. Luna de miel: se coloca al libro en la sección de novedades editoriales, se presume a los cuatro vientos y, con buena suerte y promoción lograremos que salga por vez primera de la biblioteca en calidad de préstamo bibliotecario; si corre con mayor suerte y resulta que es además un buen libro, no dudo que el usuario que tuvo el honor de llevarlo a casa, lo recomendará y hará una mayor promoción, lo que llevará a que este libro se convierta en todo un clásico de la biblioteca a tal grado que, paradójicamente, quizá nunca esté en la biblioteca debido a que es prestado constantemente. Esta es precisamente la etapa 4 en su lado a; el lado b (“El recluso solitario”), nos habla de un libro que no logró la popularidad del de lado a, y a pesar de ello puede llegar a interesar a uno que otro usuario a tal grado de que no sólo lo saque del estante, sino que incluso lo lleve a casa.
Etapa 7 “La retirada” (o lo que en español llamamos “Descarte”): muchos libros, más de lo que los bibliotecarios quisiéramos, nunca alcanzan la popularidad esperada ni siquiere en la “luna de miel”, a veces nadie se acuerda que existen hasta que para su mala suerte se realiza un inventario y su historial demuestra que no hay “historia” entre él y los usuarios. El bibliotecario en verdad quisiera conservarlo pero, bueno, no podemos hacer espacio para todos, así que habrá que sacarlo del acervo. Que no cunda el pánico pues no todos los libros pasan por esta etapa –lo grandes clásicos de la biblioteca llegarán aquí después de varios años y sólo cuando el deterioro físico les impida seguir realizando su labor–, y los que lo hacen, no lo tienen todo perdido, aún les queda un rayo de esperanza en la etapa 8.
Etapa 8 Un nuevo hogar: aunque en Estados Unidos y otros países, los libros descartados se ponen en venta y con ese dinero se adquieren nuevos materiales para ingresar al acervo (Etapa 9), en México, dependiendo del tipo de la biblioteca serán las políticas de descarte y destino final de estos libros. Corríjanme si me equivoco pero, al menos en las bibliotecas públicas no recuerdo ninguna “venta de garage” de estos libros; creo que lo que aplica acá es la donación. Por favor, alguien venga a sacarme de mi error y platíqueme qué hacen en sus bibliotecas con los libros descartados.
Comienza de nuevo el ciclo (etapa 9) y así ad infinitum, para demostrarnos que la biblioteca es un ente tan vivo y activo del que los usuarios, bibliotecarios y acervo forman parte.
Pero no les cuento más, mejor vayan a leer el artículo completo y platíquenme si hace falta alguna etapa.
De tableta a tableta: una breve historia de la lectura es una interesante infografía publicada enTechTalk with Currys, diseñada por Paragraphics y a la que llego vía Ebook Friendly y que nos habla precisamente de eso, de la historia de la lectura desde las tabletas sumerias hasta la actualidad, aunque como decimos vulgarmente “va junto con pegado” entonces también se puede entender como la historia de la escritura y/o la historia del libro. Independientemente de eso, los datos son por demás interesantes, especialmente los relacionados a la llegada del libro electrónico y no porque los de etapas históricas no lo sean, sino porque hay de cierta forma, los conocemos un poco más:
Los primeros rastros de escritura podemos encontrarlos aproximadamente 3,500 años a.C y de ahí pasamos por el papiro, el pergamino y otros muchos soportes hasta la llegada del papel y los primeros códices.
La escritura y el mundo del libro vive una primera gran revolución de la que todos hablamos que es la llegada de la imprenta de Gutenberg y que sólo sería equiparable hasta la segunda mitad del siglo XX con la llegada del libro electrónico gracias a Michael Stern Hart que en 1971 tuvo gran visión de hacer llegar a más gente los libros.
Con la llegada del libro electrónico se plantea nuevamente la lectura y la forma como entendemos los libros, muchos siguen aún sin aceptar pero lo cierto es que es algo que ya no tiene marcha atrás.
Pero bueno, esa es la historia más o menos por todos conocida, prestemos atención a estos otros datos interesantes de la infografía:
1,400 libros caben aproximadamente en un e-reader, lo que equivale a pasar leyendo poco más de 12 mil horas.
Y por cierto, que mientras a los e-readers y ahora tablets les caben miles, si no es que cientos de miles de libros en formato electrónico, el ser humano sólo puede llevar consigo unos cuantos; el máximo para los hombres es de 55 libros impresos, mientras que una mujer en promedio sólo puede cargar 35 libros.
En cuanto a los libros amigables con el ambiente, resulta que sí, los libros electrónicos. Según la infografía si adquirimos un total de 3 libros (impresos o electrónicos) cada mes, en 4 años habremos consumido 144 libros. Los libros impresos producirán 1,047 kg de CO2, mientras que los electrónicos producirán sólo 168 kg de CO2. Aunque claro, no debemos olvidar los desperdicios electrónicos y las baterías que se desechan; así que esto no es un asunto todavía definido.
Los dejo pues con la infografía y aprovecho para que revisen también una línea del tiempo sobre el libro electrónico que elaboré hace algún tiempo en Dipity y que por problemas con el desarrollo del sitio me ha resultado imposible seguir actualizando; considero que vale la pena revisarla pues se enfoca en el surgimiento y desarrollo del libro electrónico.
Un recorrido por los pasillos y salones de la Real Academia Española para conocer la exhaustiva actualización del libro que presenta, no sin polémica, las definiciones de nuestra lengua
MADRID.- Todos los jueves, a las 19.30, suena una campanilla en la Real Academia Española (RAE). En su elegante sede a metros -apenas una escalinata- del Museo del Prado se reúnen en torno una gran mesa ovalada los filólogos, intelectuales, catedráticos, científicos y escritores que integran la institución. La delicadeza del tintineo marca el tono y el estilo de la sesión que está por comenzar. La responsabilidad es colosal: hallar la definición más precisa posible para un grupo de palabras que pasarán a integrar, o no, el diccionario más consultado de nuestra lengua. Los miembros ocupan sus sillones, uno por cada letra -mayúscula y minúscula- del abecedario.
Para llegar a esa sala se atraviesa un pasillo custodiado por copias de la serie Los caprichos, de Francisco de Goya (los originales, que pertenecen al tesoro de la RAE, están guardados en la bóveda de seguridad). Por ese mismo corredor, hace dos meses, caminó Santiago Muñoz Molina, el miembro más reciente de la Academia, en la ceremonia de ingreso a la que asistió a la Revista. El protocolo indica que, luego de ser elegido por los académicos, el flamante miembro debe preparar un discurso y presentarlo en un acto público, donde aborda una problemática de la lengua o la literatura. Vestido de frac, ingresa al salón principal acompañado por los dos últimos miembros que han tomado posesión. A su derecha se encuentran las autoridades de la Academia; a su izquierda, quienes serán sus nuevos compañeros; en el centro, el director, debajo de dos lienzos: el de Felipe IV, el monarca que auspició el surgimiento de esta institución, y por Miguel de Cervantes, el máximo exponente de la literatura española. A este discurso de ingreso le sigue la contestación de un académico que le da la bienvenida, y luego la entrega de una medalla que deberá ser devuelta a la institución a la muerte del académico, puesto que estas distinciones son las mismas desde que la RAE surgió, en 1713.
Ajena al gobierno y a los partidos políticos, desde su nombre la RAE expresa su origen como institución que emana de la corona española. Los reyes siguen de cerca las actividades de sus ocho academias, en particular de ésta, la más conocida en todo el mundo hispano.
La RAE tiene su propia biblioteca -distribuida en tres sofisticadas salas que se corresponden con tres tipos de bibliotecas- integrada por 250 mil volúmenes, entre ellos las primeras ediciones del Quijote y de obras de Lope de Vega. Su pompa y solemnidad son el resultado de una tradición de tres siglos de vida que limpia, fija y da esplendor a la lengua, según reza su lema, explícito en su escudo, un crisol en llamas. Establecer y confeccionar obras que ayuden a la cohesión y unidad de la lengua en su diversidad son sus funciones principales (obras como la Gramática y la Ortografía de la Lengua Española lo atestiguan), pero la más conocida es la redacción del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Este texto y esta institución cobran cada vez más protagonismo. El informe del Instituto Cervantes de 2012 precisa que 495 millones de personas hablan español y que es el segundo idioma más hablado del planeta (después del chino, con 1000 millones de usuarios), superando al inglés.
"La definición perfecta no existe" José Manuel Blecua, director de la RAE, sentado en la magnífica biblioteca de 250 mil volúmenes (y varios incunables).
El año próximo se publicará una nueva edición de este diccionario, la 23ª, que contendrá 90 mil palabras, de las cuales dos tercios son enmiendas de la edición anterior, precisa el director de la RAE, José Manuel Blecua. "Esta edición manifiesta un crecimiento progresivo en cantidad de palabras. Se han modificado 60 mil, enmiendas que ya se encuentran, en gran medida, en línea. Es decir, cuando hoy se consulta el diccionario, se está consultando en realidad el próximo diccionario."
DESDE LA A HASTA EL DRAE
Mucho antes de que las palabras lleguen a los académicos y se discutan los jueves hay una enorme tarea previa de investigación. A pocas cuadras del estadio Santiago Bernabéu funciona el Centro de Estudios de la RAE, donde se ubica, entre otros departamentos, el Instituto de Lexicografía, una casa con jardín al frente y banderas de todos los países de habla hispana. En un ambiente más informal que el del edificio de la sede central, los lexicógrafos de la institución se dan cita muy temprano, de lunes a viernes. Filólogos de formación (los programas educativos argentinos para las licenciaturas en Letras ponen mayor énfasis en Literatura o en Lingüística antes que en Filología), gramáticos, especialistas en griego y latín y semantistas integran las huestes de ese ejército de zapadores -metáfora de Concepción Maldonado, una eminencia y experta editora de diccionarios- que iluminan sobre el origen y el uso que los hablantes del español actual le dan a una determinada palabra.
En este edificio se atienden además las consultas sobre el idioma que llegan a diario al departamento Español al Día. Muchas veces, cuentan los lexicógrafos, reciben preguntas específicas que provienen de la Justicia a la hora de interpretar una palabra, pues la definición o redacción de un término puede cambiar de modo radical el curso de una causa.
La lexicología ha cobrado en las últimas décadas un gran desarrollo. La profesionalización y especialidad de esta tarea fue impulsada por la tecnología que permitió la confección de aquel motor inmenso que constituye el paso previo para realizar un diccionario: los corpus.
Sede solemne. Los formalismos son parte integral de una institución de tres siglos que limpia, fija y da esplendor a la lengua, según reza su lema.
Los especialistas reúnen textos, corpus, para extraer de ellos la información que permite analizar la frecuencia y los contextos en que se utilizan las palabras para poder así precisar su significado y origen. Las fuentes son publicaciones periodísticas, literarias, científicas y académicas, entre otras. Incluso se han incorporado materiales orales a los corpus. Por ejemplo, de la Argentina se registran textos de Julio Cortázar y también el relato de algunos goles de Alejandro Fantino. A los corpus se puede ingresar desde la página de la RAE y existen dos tipos: el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) y el Corpus Diacrónico del Español (Corde, que reúne textos hasta 1975). Entre ambos contabilizan 410 millones de palabras registradas.
Gracias a los corpus, es más ágil la exploración de términos a lo largo de los siglos y así será posible la publicación en 2017 del esperado Nuevo Diccionario Histórico del Español (NDHE), coordinado por el académico José Antonio Pascual, un texto indispensable para toda lengua que busca trazar la evolución del léxico desde el origen de una palabra hasta la actualidad.
El DRAE incorpora los denominados americanismos, es decir, aquellas palabras del español cuyo origen y uso provienen de los países de América latina. Para ello, desde 1951 se fundó la Asociación de Academias de la Lengua Española, integrada por 22 academias. "El diálogo y el contacto entre la RAE y las instituciones americanas es prácticamente diario. En breve funcionará un mecanismo para poder estar conectados a través de un teléfono gratuito, y mediante teleconferencias se podrá trabajar de modo simultáneo en un mismo texto", anticipa Blecua. La RAE también aborda la elaboración del Diccionario de Americanismos (DA), confección donde es indispensable la colaboración de todas las academias hispanoamericanas.
Todo diccionario cuenta con una planta -palabra tomada de la arquitectura-, un esqueleto donde se ubican los elementos de cada palabra (etimología, clase de palabra, sus distintas acepciones, ejemplos de uso, etcétera).
"Cómo hacer un diccionario es un problema, y cómo hacerlo siguiendo una tradición de 300 años es otro problema mayor. El primer diccionario de la Academia se hizo a mano. Es de 1726-1739, pues se fue publicando por tomos de la A a la Z, llamado de autoridades porque contenían citas, en su mayoría de autores del Siglo de Oro español. En la actualidad se realiza a partir de un conjunto de corpus. El DRAE sigue la tradición de la Academia, siempre en armonía con la gramática. Va destinado a una gran cantidad de hablantes, con sus variedades dialectales, y se debe precisar aquellas palabras que provienen de América y en qué países se utilizan", explica Blecua.
Quizá la lógica indica que un diccionario se redacta por orden alfabético, pero esto no es así. Muchas palabras se definen por sus campos semánticos, y por ejemplo, existe un lexicógrafo especializado en la definición de todas las palabras utilizadas en teatro, otro en vocabulario científico, etcétera.
Desde el Crátilo de Platón, el problema de la definición ha sido abordado por la filosofía. Los diccionarios deben definir la palabra (por ejemplo, si es un verbo o un sustantivo, y cuál es su significado) y no la cosa en sí misma; cuál es la cosa que una palabra designa. Esta última tarea corresponde a la enciclopedia. "Toda definición se puede mejorar. Sí existe un estilo y leyes, como la legibilidad. No deben superar las veinte palabras ni tener oraciones incrustadas dentro de otras", precisa Blecua.
Una vez definida una palabra comienza una larga serie de revisiones a cargo de otros especialistas. Cuando ya no existen objeciones se confecciona una lista que será discutida en la sesión de los jueves por los miembros de número de la RAE e incluso una vez aprobadas regresan otra vez al Instituto de Lexicografía. La revisión general del nuevo DRAE demandará casi un año.
POLÍTICAMENTE DESCRIPTIVO
Ser director de la RAE es un reconocimiento enorme para todo estudioso de la lengua. Cada cuatro años se realizan elecciones para renovar a sus máximas autoridades. Por votación mayoritaria José Manuel Blecua, doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Barcelona, fue elegido en 2010.
Destacados escritores de la talla de Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Miguel Delibes y Salvador de Madariaga formaron parte de la RAE, y actualmente la ficción tiene sus representantes en Javier Marías, Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez-Reverte. También los mejores lingüistas de todos los tiempos formaron y forman parte de sus filas. La RAE ha ido evolucionando junto con la sociedad y, en la actualidad, seis académicas integran la Academia.
A pesar del prestigio indiscutible de sus miembros, son frecuentes las críticas a esta institución, canalizadas a través de muchas entradas del DRAE. "La gente considera que el diccionario tiene que tener las últimas novedades de la lengua juvenil, de la lengua científica, de los dialectalismos, y este diccionario es un diccionario de la lengua general, no específica", detalla Blecua. Otro aspecto criticado del DRAE es la ideología de la sociedad que se cuela en sus entradas. "Todos los diccionarios arrastran los problemas de la lengua y de la sociedad. Pero, precisamente, un diccionario no debe ser políticamente correcto, sino descriptivamente correcto. No le corresponde a este texto ocultar el machismo, por ejemplo. Un diccionario debe ser objetivo y debe incorporar incluso aquellos rasgos negativos. Y lo que es más importante aún, debe respetar la gramática de la lengua", asegura.
Mucho revuelo generó el informe que se conoció en 2012, redactado por Ignacio Bosque, Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer, donde sostiene que en la utilización plural de los sustantivos y los adjetivos se incluyen, bajo forma aparentemente masculina, lo masculino y lo femenino. Se trata en esos casos de lo que se denomina masculino como género no marcado. En el escenario argentino se podría aplicar a la utilización del todos y todas. Este artículo de carácter público, disponible en la Red, ironiza: "¿Será o no sexista el uso de la expresión el otro en la secuencia Juan y María se ayudan el uno al otro en lo que pueden?"
Alabado o criticado, el DRAE es el más consultado de nuestra lengua y pertenecer a esta institución responsable de su confección, la RAE, es un honor para todo estudioso de la lengua. Definir una palabra continuará siendo un problema complejo cuyos límites excede muchas veces la filología. "La definición perfecta no existe", asegura Blecua.
Hasta la llegada de los recortes a la Biblioteca Nacional, los gatos y
los bibliotecarios han sido fieles aliados. Ya en 1737 el Bibliotecario
Mayor, Blas Antonio Nasarre, se queja en un memorial dirigido a la
superioridad del deplorable estado en el que se encuentran los libros en
su primitiva ubicación del pasadizo de la Encarnación. Además del
peligro de incendio, han sufrido “una plaga de ratones que hacían
muchísimo daño”, y para fundamentar su denuncia –siempre preciso como
buen bibliotecario– Nasarre señala que se han comido, entre otros, el
tratado de teología moral de Claude Lacroix, un texto esencial en la
materia. El peligro proviene de un pajar y un depósito de cebada
contiguos, desde donde los roedores hacen constantemente agujeros, y se
combate gracias a la colaboración de los gatos. La defensa decidida del papel de los felinos en la biblioteca llegará
unos años después de la pluma de otro Bibliotecario Mayor, Francisco
Antonio González. El 9 de febrero de 1828, en oficio dirigido a Juan
Salcedo, coronel de la Guardia Real de Infantería, acusa a un granadero
de haber puesto “lazos escurridizos” en las gateras “con el siniestro
objeto de coger y ahogar a los gatos que son tan necesarios en tan vasto
edificio para el aseo y limpieza de las salas en que está colocado este
precioso depósito de riquezas literarias propio de S.M.”. Exige que no
se repita este comportamiento que se va extendiendo en la tropa para
entretener las largas guardias nocturnas, a lo que el coronel le
responde que, dado que tiene el parte del día, le facilite la identidad
del culpable. Comprensivo con las debilidades humanas, como buen
trabajador bibliotecario, González se excusa de dar el nombre aduciendo
que no lo permite su carácter, y reitera que se ponga fin cuanto antes a
semejante práctica. Los gatos en las bibliotecas del mundo han cobrado una importancia tal que hay una página web
consagrada a su registro y memoria. Se conoce la existencia de 809
gatos en bibliotecas de todo el orbe, de los que 302 –incluidos 43 con
residencia permanente– están activos en la actualidad. Buena parte de
ellos vive en Estados Unidos (236), aunque hay 21 en el Reino Unido, 12
en Canadá y 11 en el resto de Europa, entre otros lugares de Australia a
Islandia y Sudáfrica. La Niagara Falls Public Library tuvo a Kitch
hasta su fallecimiento en octubre de 1996 y la New York Public Library
erigió sendas estatuas a sus dos guardianes felinos de evocador nombre:
Patience y Fortitude. Hasta 2003, Sam fue el gato de la Rosemary Murray
Library New Hall College de la Universidad de Cambridge, pero Fidel y
Tiggy siguen en sus puestos, de la Deal Library de Kent y de la Holbeach
Library de Lincolnshire, respectivamente, así como Picasso en la Linden
Public Library de Johannesburgo. Hay un debate abierto sobre otros
felinos en diversas bibliotecas británicas, pero su presencia no ha sido
suficientemente acreditada. En Europa continental, Mäuschen habita en la Luftwaffenmuseum der
Bundeswehr Bibliothek de Berlín, Gatiña en la Biblioteca Municipal de
Cascais y Gatto Berio en la biblioteca del mismo nombre de la ciudad de
Génova. En la Peace Palace Library de La Haya se erige una monumental
estatua dedicada a su compañero de fatigas y se registra también la
existencia de un felino, cuyo nombre no ha permanecido, en la
Bibliotèque Nationale de París a mediados de los años cuarenta. Aunque no hay constancia de ningún gato español en la lista, el de la
Biblioteca Nacional, en el Paseo de Recoletos, apareció hace poco
enfermo y maltrecho. Las autoridades dijeron que, debido a los recortes,
no había presupuesto para atenderlo, pero un grupo de trabajadores se
ha hecho cargo de su cura y manutención. Es un macho de color claro, no
tiene nombre conocido (de proponer uno, ¿por qué no Marcelino?) y al
parecer se ha quedado sordo de un oído. Sigiloso y esquivo, como buen
animal bibliotecario, habita en un discreto parterre de la parte del
jardín aledaña con la calle Jorge Juan y no se deja ver con facilidad.
Teniendo en cuenta que desde la degradación de la BNE en 2010 la
institución ha perdido la cuarta parte de su plantilla (hay 149 puestos
de trabajo menos que en 2009), parece llegado el momento de preparar a
¿Marcelino? para convertirlo en custodio de nuestro rico acervo
bibliográfico.
Thesaurus(ISSN 0040-604 X) es la revista del Instituto Caro y Cuervo de Colombia. Abarca los campos de la lingüística y la literatura, tanto en lengua española como en lenguas indígenas americanas. Su énfasis en la evolución y desarrollo de las tradiciones culturales occidentales y americanas, evidencia una vocación universal. Se publicó de manera ininterrumpida desde 1945 hasta 1999.
El presente espacio recoge en su integridad los 54 tomos digitalizados para su consulta y hace posible las búsquedas a través de las cuales accederá al notable corpus de trabajos científicos. El proyecto es fruto de una colaboración entre el Instituto Caro y Cuervo y el Instituto Cervantes, instituciones que han hecho posible esta edición electrónica que presenta el Centro Virtual Cervantes.
Se ha supuesto, y con fundada razón, que entre los primeros impresos ejecutados en América debieron figurar las cartillas para enseñar a leer a los niños juntamente con la doctrina cristiana o separadamente de ella. Sobre lo expresado en último lugar hay pruebas en abundancia, incluso se conocen textos bilingües y trilingües, ya que la finalidad de adoctrinar a los naturales, llevó a austeros religiosos a recoger sus lenguas y a perpetuarlas por medio de la imprenta...
El portal de Publicaciones en línea de la BNE pretende favorecer las publicaciones electrónicas con el fin de reducir el consumo de papel. Recopila los documentos que la Biblioteca genera relacionados con la difusión del Patrimonio, así como las publicaciones especializadas. La mayoría de los documentos están disponibles en formato HTML y en PDF. Incluyen otros recursos sonoros y audiovisuales así como la integración del contenido en las redes sociales.
Uno de los más ambiciosos y polémicos proyectos europeos del siglo XVIII fue la Encyclopédie: una obra que comprende 34 volúmenes (21 de textos, 11 de láminas y 2 con el índice general). Este compendio fue dirigido por Diderot y D´Alambert y participaron 140 colaboradores (Montesquieu, Rousseau y Voltaire, entre otros). Nació con la idea de reunir toda la información de la época para su divulgación, en oposición a la tradición bajo la cual sólo un sector de la sociedad tenía acceso al conocimiento. Esta joya histórica forma parte del Tesoro de la Biblioteca Nacional de Maestros.En esta oportunidad elegimos las ilustraciones de algunos oficios (confitero, abaniquero, zapatero y pañero) para que inviten a sus alumnos a investigar, reflexionar y jugar. Proponemos un trabajo de modo transversal, integrando los espacios curriculares de Historia, Lengua, Matemática, Formación Ética y Ciudadana, Educación Artística, Educación Física y Tecnología. Como se trata de un “portafolio” ofrecemos diversos caminos para que docentes y alumnos puedan tomar decisiones sobre qué actividades realizar, agrupadas en tres temas, La Encyclopédie: a) en el contexto de la Ilustración, b) como “libro”, c) y los oficios. Las propuestas están enriquecidas con recomendaciones bibliográficas, de videos y enlaces a sitios web. FUENTE: bnm.me.gov.ar